ansiedad

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

La ansiedad, la depresión y los problemas somáticos son las consultas más frecuentes.
La ansiedad es un estado de ánimo de preocupación, inquietud, malestar, intranquilidad y desasosiego sin saber por qué, y es difícil asociarla a una situación u objeto concreto.

Cuando lo que produce ansiedad es algo específico lo llamamos fobia. Las fobias adquieren el nombre del objeto que se teme: claustrofobia, aracnofobia, agorafobia, etc.

La depresión es un estado emocional de abatimiento, tristeza, sentimiento de indignidad y culpa. Lleva al que la siente a la soledad, la pérdida de motivación, el retraso motor, cansancio y pensamientos negativos sobre uno mismo.

Los dolores somáticos surgen con frecuencia en situaciones de estrés, y los médicos no encuentran evidencias de causas orgánicas que los expliquen.

SÍNTOMAS PROVOCADOS POR LA ANSIEDAD:

  • Palpitaciones (taquicardia)
  • Opresión en el pecho
  • Sudoración
  • Sensación de ahogo (no poder respirar)
  • Náuseas
  • Molestias estomacales
  • Cosquilleo en las manos… si crees que te va a ocurrir algo horrible que no se puede evitar o que te vas a volver loco.

¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN? ¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

Las personas que padecen depresión sufren de un trastorno o enfermedad mental cuyos rasgos característicos son un sentimiento de profunda tristeza, melancolía, baja autoestima, ausencia de interés por todo en la vida y disminución de las funciones psíquicas.

Podemos decir que a lo largo de nuestra vida muchos de nosotros nos podemos llegar a sentir de esta manera, pero lo que marca la diferencia en este caso es que la duración de estos sentimientos no se prolonga demasiado en el tiempo.

Podemos hablar de depresión clínica cuando el trastorno sufrido por este estado anímico hace que los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieran en la vida diaria del paciente durante un periodo superior a pocas semanas o meses.

ALGUNOS SÍNTOMAS PROVOCADOS POR LA DEPRESIÓN:

  • Gran cansancio e irritabilidad
  • Dolores físicos
  • Disminución del deseo sexual
  • Falta de interés por la vida
  • Incapacidad de disfrutar de las cosas con las que antes disfrutabas
  • Te cuesta concentrarte
  • Tienes un sentimiento de desamparo y desesperanza
  • Te desvalorizas continuamente.

 

Síntomas provocados por la somatización de un problema que nos afecta psicológicamente son:

  • Te han dicho más de una vez que los dolores o malestar físico que tienes no es algo orgánico, que puede ser por estrés o por alguna otra situación emocional.

PROBLEMAS EMOCIONALES:

La definición de problemas emocionales como tal se conoce como “el término de trastornos mentales o emocionales incluye una gran gama de condiciones que afectan sustancialmente la capacidad de las personas para manejar las demandas de la vida diaria. Esta condición puede causar dificultades de pensamientos, sentimientos, conducta funcional y relaciones personales.”

De este modo queremos tratar aquí la diferencia de este tipo de trastornos según la etapa de la vida en la que nos encontramos, ya que pueden tener diferentes consecuencias y características dependiendo de si los problemas emocionales se dan en la adolescencia, en la infancia o en la etapa adulta.

> PROBLEMAS EMOCIONALES EN NIÑOS:

Actualmente existen diversidad de términos que describen problemas emocionales, mentales o de comportamiento. En estos días se califican como “problemas emocionales” según las regulaciones del Acta para la Educación de Individuos con Discapacidades  («Individuals with Disabilities Education Act,» o IDEA), los problemas emocionales se definen como:

«una condición que exhibe una o más de las siguientes características a través de un largo período de tiempo y hasta cierto grado, lo cual afecta desfavorablemente el rendimiento educacional del niño.

  • Una incapacidad de aprender, que no puede explicarse mediante factores intelectuales, sensoriales, o de la salud
  • Una incapacidad de formar o mantener relaciones interpersonales con los compañeros y profesores
  • Comportamiento o sentimientos inapropiados, bajo circunstancias normales
  • Un estado general de descontento o depresión o
  • Una tendencia a desarrollar síntomas físicos o temores asociados con los problemas personales o colegiales.»

PROBLEMAS EMOCIONALES EN ADOLESCENTES:

Según diversos estudios se ha evidenciado que 4 de cada 10 adolescentes en algún momento se han sentido lo suficientemente tristes como para llorar o desear alejarse de todo y aislarse de todo el mundo.

A lo largo de la etapa de la adolescencia 1 de cada 5 adolescentes tiene pensamientos que le llevan a sentir que la vida no merece la pena. Estos sentimientos frecuentes pueden derivar en un estado depresivo que puede no mostrar evidencias de comportamiento de cara al resto de personas del círculo familiar o de amistades del adolescente en cuestión.

Existen algunas conductas derivadas de estos problemas emocionales en la adolescencia como pueden ser:

  • Ingestas alimenticias excesivas (comer por ansiedad)
  • Somnolencia
  • Preocupaciones excesivas sobre su físico, su apariencia física y qué percepción tienen los demás sobre él o ella

Todas estas conductas conducen a evidentes signos de malestar o disconfort emocional. Por otro lado de forma más evidente, pueden aparecer fobias y ataques de pánico, cuyos efectos son más evidentes para las personas que se encuentren con el adolescente en el momento de manifestarse.

Estudios recientes han manifestado también que los problemas emocionales que se dan en adolescentes no suelen reconocerse ni por los propios familiares o amigos del joven o la joven que los padece.

CAUSAS DE LOS PROBLEMAS EMOCIONALES

En el caso de los trastornos mentales o problemas emocionales que nos llevan a padecer algún trastorno mental hay que decir que pueden verse implicados más de un factor, ya que en muchos casos este tipo de problemas no se debe a una única causa o detonante.

De hecho, desde la propia comunidad científica conviven diferentes puntos de vista e incluso hasta ciertas polémicas sobre cuáles son las causas más frecuentes en los trastornos mentales. Pero lo que está claro es que existen diversos factores que pueden influir en su aparición, y te los exponemos a continuación.

1. Genéticos

Puede darse el caso de que en la familia existan personas que hayan padecido trastornos emocionales. Ello puede afectar e indica cierta predisposición biológica y genética.

Existen diversas investigaciones que arrojan conclusiones tales como: que las personas cuyos familiares hayan sufrido trastornos del estado de ánimo tienen entre 2 y 3 veces mayor probabilidad de padecer el mismo trastorno psicológico.

Por otro lado, también existen casos en que se desarrolla un trastorno sin que haya o se puedan comprobar antecedentes familiares. Por ello muchos expertos apuntan a que hay factores ambientales y psicosociales que pueden estar fuertemente vinculados a la aparición de enfermedades como la depresión.

2. Bioquímica

Nuestro cerebro y su bioquímica interna nos predispone a unos efectos determinantes en la aparición (o no) de los trastornos emocionales.

  • Neurotransmisores:  estudios demuestran que existen bajos niveles de la hormona serotonina en personas que sufren depresión. Este es un neurotransmisor que regula nuestras emociones, y si presentamos niveles bajos tendemos a mostrarnos más inestables y vulnerables.
  • Sistema endocrino: diversas investigaciones concluyen que existe un vínculo entre la aparición de la depresión y la hormona cortisol. Esta hormona aumenta en los momentos de estrés y, por lo visto, también es inusualmente alta en las personas afectadas por trastornos del estado de ánimo.

 

3. Estrés y episodios traumáticos

Existen evidencias que afirman que más del 60% de trastornos emocionales aparecen después de una mala experiencia psicológica. Los traumas psicológicos y el estrés suelen ser los detonantes de la mayoría de trastornos psicológicos.

Usualmente al preguntar a pacientes con depresión sobre los acontecimientos vividos antes de caer en este estado depresivo suelen alegar haber sufrido rupturas amorosas, divorcios traumáticos, reciente maternidad o paternidad, despido de su puesto de trabajo, inicio de estudios universitarios, etc.

Esto nos lleva a pensar que el propio trastorno emocional no aparece únicamente por un trauma psicológico concreto, sino que la propia persona ya tenía cierta predisposición a padecer un trastorno del estado de ánimo o problema emocional, pero el estrés ha acelerado los mecanismos que conducen a dicho trastorno.

4. Personalidad

Algunas personas tienen pensamientos negativos de forma recurrente y constante, un autoestima baja, locus de control externo y tienden a preocuparse excesivamente por las circunstancias que presenta la vida. Por ello este tipo de personalidad es la que hace más propensas a ciertas personas a padecer un trastorno emocional o problemas emocionales en la edad adulta.

No son más que individuos que padecen un sesgo cognitivo muy común: la inferencia arbitraria. Con ello queremos decir que estas personas tienden a destacar factores negativos de una situación o circunstancia por encima de los positivos. Y además caen en la sobregeneralización, ello significa que suelen sacar conclusiones de carácter general ante situaciones puntuales y negativas que les han ocurrido.

¿Cómo te podemos ayudar desde GIFT?

Te puedes beneficiar de las siguientes técnicas terapéuticas:

  • Desensibilización sistemática
  • Exposición progresiva a situaciones fóbicas
  • Relajación y respiración
  • Autoinstrucciones positivas
  • Restructuración cognitiva, etc.

Además, trabajamos con técnicas de reestructuración emocional para enseñarte a potenciar las emociones positivas y afrontar las negativas.

Conocer tú propia inteligencia emocional y las habilidades que la componen es fundamental para el cambio emocional que quieres lograr, así como para superar el dolor y sufrimiento físico.

En Gift te sabemos ayudar desde nuestra nuestra experiencia profesional. ¡Llámanos!

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